«La visibilidad pública es la primera condición de existencia en la llamada sociedad mediática. Por esa razón, controlar la imagen que se proyecta en los medios de comunicación se ha convertido en una preocupación prioritaria de cualquier institución, personalidad o colectivo. Nombrar significa definir, ubicar, catalogar. Un periódico no sólo es una propuesta de jerarquía de la realidad, sino un modo de definirla, y lo hace con el lenguaje como principal herramienta. Pero el lenguaje no es neutro ni permanece estático. Refleja una manera de pensar y evoluciona con el tiempo, como el propio pensamiento.

El deseo de controlar la visibilidad mediática es la razón por la que los periódicos son objeto de una creciente presión sobre la forma en que utilizan el lenguaje. Esa presión procede de dos frentes: el de quienes se defienden del uso del lenguaje periodístico como fuente de estereotipos negativos que tienen efectos discriminatorios sobre determinados colectivos, y el de quienes, de forma activa, pretenden modular la expresión periodística con normas de corrección política destinadas a imponer cierta visión de la realidad acorde con sus intereses particulares».

Milagros Pérez Oliva, defensora del lector en El País, publicó el pasado domingo la Tribuna Metáforas que hieren, ladrillos que duelen.

antoni_muntadas
La obra siempre metalingüística del artista Antoni Muntadas me ha dado sobre lo que pensar. Recuerdo que hace unos años (por 2002) vi una exposición suya en el MACBA y que he asistido a alguna de sus conferencias: siempre brillante. De su trabajo me interesa especialmente la serie On Translation: Warning (1999 / 2007), un título que agrupa todo un análisis sobre la participación de las audiencias en la comunicación (con el objetivo explícito de poner de manifiesto las formas de manipulación y mediación existentes en todos los procesos informativos).

Por lo visto, la primera vez que empleó esta frase fue en Rotterdam en 1999, y dio título a una exposición poco más tarde en Ginebra. Muntadas saca sus artefactos a la calle y en este caso ocupaban varias marquesinas repartidas por la ciudad. Lo curioso es que se produce una tensión entre los típicos carteles publicitarios que vemos pero no miramos y la autonomía de cada persona para consumir un mensaje y, finalmente, construir un sentido. Al respesto el propio Muntadas afirma:

«No es un anuncio, es una frase que vengo utilizando desde el año noventa y seis, que en cierta forma es una reflexión que acompaña las obras, en el sentido que incitan a cierto envolvimiento. La frase original es ‘warning: perception requires involvement’, donde ‘involvement’ puede ser traducido como ‘participación’, como ‘envolvimiento’, ‘compromiso’. En inglés este concepto es más preciso».

«Es una forma de interrogar, de alertar y cuestionar. La pregunta sería ¿Cómo percibimos las imágenes? ¿Qué relación tenemos con ellas? Y ¿qué tan implicados estamos con ellas? … Ver no implica compromiso o percepción… Ver no es percibir».

Idiomas en peligro de extinción. Por desgracia no es un tema que esté en la agenda, pero desde hace años me ha sobrecogido cómo la diversidad lingüística se ve amenazada. Un poco como Wittgenstein -en su Tractatus- creo que somos en cuanto que usamos un determinado lenguaje, y la desaparición de un idioma cada dos semanas significa que distintos modos de ver y comprender el mundo se extinguen.

Toda la filosofía es crítica del lenguaje. Tractatus, 4.0031

Es decir, un individuo solo no puede inventar ni utilizar un idioma, porque la clásica afirmación de «yo pienso» presupone siempre una comunidad de hablantes que utilizan juntos ese mismo idioma (un interlocutor es la figura que proporciona la posibilidad de pensar en y por el lenguaje). Pero el futuro no es prometedor: los lingüistas consideran que en el próximo siglo desaparecerá el 50% de las 6.000 lenguas del planeta. En la actualidad, el 96% de la población mundial habla sólo el 4% de las lenguas. Según un reciente artículo de Público:

«En el vórtice de esta gran extinción intelectual, los últimos hablantes se han convertido en mitos vivientes. En realidad, como explica el investigador del Instituto de Filología (CSIC) Ignacio Márquez, una lengua no muere con el último emisor, sino con el penúltimo: «La lengua del último hablante es un soliloquio». Puede morir, incluso, con el antepenúltimo. En noviembre del año pasado, dos ancianos mexicanos, los únicos parlantes de una variante del idioma zoque, dejaron de hablarse tras una pelea. Con el berrinche, sucumbió su lengua, desprovista de su principal función: comunicarse».

La mitad de las lenguas del mundo se concentra en 8 estados: Papua Nueva Guinea (832), Indonesia (731), Nigeria (515), India (400), México (295), Camerún (286), Australia (268) y Brasil (234). Hace unos meses El País publicaba unas cifras similares:

«Las cinco regiones del mundo con mayor peligro de perder riqueza lingüística son América Central y del Sur, el norte de Australia, la meseta noroeste del Pacífico, Siberia Oriental y el sureste de EE UU, según el informe, elaborado en colaboración con el Instituto de Lenguas Vivas para los Idiomas en Peligro. «El 80% de la población mundial habla 83 grandes idiomas, mientras que existen 300.000 pequeñas lenguas que sólo las utiliza el 0,2%», dijo Harrison durante una conferencia de prensa telefónica desde la sede de National Geographic en Washington».

«Entre las cinco áreas con lenguas en peligro hay similitudes, como por ejemplo que muchos de ellos habían sido territorios colonizados por potencias europeas. «Son el último bastión de ciertas lenguas en los que la colonización tuvo éxito», dijo Harrison, quien destacó la grave repercusión que tuvo la llegada del español al Nuevo Mundo. «Los idiomas desaparecen cuando una comunidad decide que su lengua es un impedimento social o económico y los niños son especialmente sensibles a esto», explicó Harrison».

Más información: Llengües del món. Tiene sentido, pues, la pasión de Alf Palmer (1891 – 1981), último hablante de una lengua aborigen de Australia llamada warrungu, que encargó a los lingüistas Tasaku Tsunoda de Japón y Peter Sutton de Australia que tomaran nota de su idioma para conservarlo:

«Soy el último que habla warrungu; cuando muera, esta lengua morirá. Le enseñaré todo lo que sé, así que tome buena nota de ello».

–construir este punto de acción transversal impactante

— maximizar el valor de  nuestros accionistas mediante el conjunto de recursos optimizado

— apalancar el binomio misión-visión de aplicación crítica

— estrategizar nuestro liderazgo interactivo

–orquestar el decálogo de medidas duradero

–estrategizar nuestro liderazgo interactivo

–desarrollar la masa crítica y el I+D+i impactante

–segmentar un ajuste robusto

–maximizar el proceso emergente

–segmentar el rol  competitivo escalable

No, no me he vuelto un ‘loco estratega’ borracho de terminología. Este texto es el resultado de un ‘juego’ que proponen desde el blog Estratega para convertirnos en el gurú estratégico versión 1.0. Está inspirado en trabajos similares, pero desde luego esta nueva versión me suena…

Por cierto, Sr Martínez (autor del blog Estratega), vuelve!

Recuerdo el diccionario María Moliner («el Moliner») desde que era niño. Cuenta su reseña en la editorial Gredos que la primera versión se publicó allá por 1966, aunque aseguran que es el resultado de toda una vida de trabajo. Frente a la RAE, la obra de Moliner tiene más ‘vida’. Su objetivo, de hecho, era superar un afán normativo e ir recopilando las palabras que encontraba en la vida (durante más de 15 años).

Diccionario Maria Moliner

Me hizo mucha ilusión leer hace unos días un reportaje de Lola Galán en El País que glosa su importancia con motivo de la tercera edición de la obra, un trabajo póstumo de María Moliner:

«Pero lo cierto es que, dado el impacto enorme del María Moliner durante 31 años, y pese a algunas carencias, nadie se había atrevido a tocarlo. María Moliner -nacida en 1900 en Paniza (Zaragoza) y fallecida en Madrid en 1981-, aquella dama aragonesa, esposa de catedrático y madre de cuatro hijos, que recopiló minuciosamente, durante quince largos años, las fichas con cada palabra, cada definición precisa, había dejado ya, antes de morir, instrucciones para la revisión del texto».

Todavía hoy, según cuenta Galán es una obra imprescindible: 

«El preferido en universidades y bibliotecas, del que la editorial Gredos ha vendido 200.000 ejemplares desde su aparición en 1966-1967. Una cifra insólita si se piensa que hablamos de un archivo de voces, y no de una novela de aventuras. Pero la evolución de España, y con ella la del español, ha sido tan vertiginosa que a los nueve años de publicar la segunda llega ahora la tercera edición de esta obra clásica. ¿Por qué? Porque la fotografía del español se ha movido muchísimo y ya no refleja los rasgos reales de su uso, en una España diferente. Un país que de exportador de emigrantes se ha convertido en meca de la inmigración; una sociedad rural que pasó de usar el azadón a practicar pilates, a viajar por todo el mundo y a llenar los restaurantes internacionales, dominando términos como carbonara, al dente o chop suey».

Por cierto, entre las nuevas acepciones se recogen dos que tienen mucho que ver con Impresiones, este blog.

Blog (inglés). Aféresis de weblog. De web

Logbook. Cuaderno de bitácora. Sitio web o parte de él actualizado permanentemente donde se recopilan por orden cronológico escritos personales de uno o varios autores sobre temas de su interés, y en el que se recogen también los comentarios enviados por sus lectores.